SALUD Y SEGURIDAD SOCIAL

Salud integral

La salud preventiva y la salud curativa, son fundamentales para mejorar el grado de salud de la población. Mejorar el acceso a la atención de salud y la eficiencia en la manera en que se deben usar los recursos. La atención primaria de salud va mucho más allá de la atención hospitalaria. Muchas de las causas de la mala salud y de la enfermedad, están en la alimentación, en no tener acceso a agua potable y alcantarillado.

La prevalencia de desnutrición crónica en menores de 5 años, se sitúa alrededor del 26% (368.541) niños, niñas. La desigualdad territorial se expresa en Chimborazo, la desnutrición alcanza al 48.8%6.

Durante la década 2007-2017, el gasto público en salud se incrementó del 1,2% del PIB en 2007 a 2,92% del PIB en 2016. Sin embargo, se concentró en proyectos de infraestructura y el equipamiento médico, sin priorizar la salud preventiva y curativa básica, descuidando la atención oportuna a la población.

Aunque se han realizado notables progresos científicos y tecnológicos para mejorar la salud, luchar contra la enfermedad y alargar la vida, el sistema público de salud no logra atender a la población y combatir las enfermedades y mejorar la calidad de vida.

La demanda de servicios de salud por la población supera la financiación disponible, pero el problema reviste especial gravedad en los sectores populares que no tienen acceso a una salud de calidad.

A más de los factores causales de las enfermedades, como la deficiente alimentación, se presentan otros factores como la contaminación, la polución, inadecuado equipamiento para riesgos de trabajo que producen enfermedades individuales e inclusive colectivas.

La política de salud pública estará dirigida a la prevención y a la curación en todos los niveles. La asistencia oportuna y eficiente en salud descansa principalmente en la salud preventiva; en la que debe intervenir el Estado y la comunidad organizada, las familias y las personas deben intervenir para evitar las condiciones desfavorables para la salud, previniendo los riesgos.

La salud preventiva tiene en primer lugar con una alimentación sana y suficiente; la seguridad alimentaria será una tarea del estado asumida con la comunidad, el estado garantizará la producción y el abastecimiento de alimentos sanos en cantidad y calidad suficiente y accesible a toda la población, son las personas y las familias quienes deben asumir los hábitos de consumo alimentario que favorezca la alimentación sana.

Impulsaremos la educación para la salud para que cada familia asuma la responsabilidad de la limpieza, la higiene y la eliminación de los factores de riesgo ambiental que dependan de su comportamiento, impulsaremos las mingas de aseo en todos los barrios y comunidades de manera de eliminar todos los factores de riesgo ambiental como los micro basurales, desechos, residuos orgánicos, agua estancada, que sirvan de hábitat para los vectores como los roedores insectos, larvas u otros.

La agenda política Ecuador 2030” en la salud, se propone que los ciudadanos gocen de garantía plena del derecho a la salud, accesibilidad a los servicios públicos de calidad, articulación de todos los sistemas de salud bajo un mismo protocolo, y garantizar el acceso a la salud de los sectores más vulnerables. Por lo tanto, se trata de crear un sistema de sistemas, con vigilancia, exigibilidad y control de calidad de los servicios de salud.

Garantizar una salud preventiva, a través del médico del barrio y el sub centro de salud con el objetivo de alcanzar la universalidad de la atención oportuna y preventiva, la atención integral de salud con políticas y programas implementada en todo el territorio nacional.

Es necesario incrementar la cobertura básica en salud materna e infantil, a la familia, a las comunidades y a los grupos de atención prioritaria, en particular la población en alto riesgo.

Se deberá impulsar un esfuerzo por desarrollar investigación científica e incorporación de tecnología para la prevención de enfermedades, enfermedades crónicas y detección de tendencias de enfermedades infecciosas. Se modernizará y ampliará la tecnología biomédica y el talento humano especializado en todo el país.

Se reducirá la mortalidad materna y el número de muertes por causa de enfermedades preventivas, universalizando y ampliar los servicios básicos en todo el país con enfoque de “equidad territorial” y atención a grupos de atención especial.

Se impulsará una política de cobertura de salud inclusiva y eficiente, con criterios de integralidad de los sistemas de salud públicos y privados, infraestructura integrada, complementaria, y especializada de salud en ciudades, cantones y barrios, fortaleciendo un solo Sistema Nacional de Salud, con lineamientos operativos integrales e intersectoriales, cumplimiento de las metas del Desarrollo Sostenible ODS y de la Agenda Ecuador 2030, y mejorar los sistemas de financiación de salud con mecanismos innovadores.

Se alcanzará las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en el acceso universal a los servicios de salud y sobre todo se logrará el objetivo de cero desnutrición infantil en el Ecuador. Un medio para ello, es la descentralización de los servicios de salud y su acercamiento a los usuarios, como uno de los pilares de nuestra política sanitaria; los centros de salud familiar serán la primera opción para el tratamiento inmediato de enfermedades que no requieran especialidades médicas.

La implementación de los centros de salud familiar y del médico de familia asegurarán a todos los habitantes, la disposición de un servicio médico inmediato al cual puedan acceder caminando y que funcione las 24 horas, de este modo se abordará el tratamiento oportuno y eficiente de las enfermedades comunes en el lugar que estas se presentan, evitando la acumulación de pacientes en centros hospitalarios, sometidos al riesgo del contagio, a la tardanza de prestación de servicios y al forzoso desplazamiento hasta donde están situados los hospitales, el hospital debe ser la última opción.

La salud preventiva, los centros de salud familiar y los médicos de familia serán un factor determinante en la creación de una certeza de seguridad en salud profundamente democrática.

 

Alimentación y nutrición

Las formas en que se consume y utilizan los alimentos disponibles, constituyen sus hábitos alimentarios; incluyen los sistemas de producción, almacenamiento, elaboración, distribución y consumo de alimentos.

El aumento del valor nutricional de la dieta se puede enfrentar de varias formas: mediante un incremento de la producción de ciertos alimentos habituales de alto valor nutritivo; por medio del enriquecimiento de los alimentos comunes con nutrientes que no alteren su aspecto ni su sabor; por un aprovechamiento más inteligente de los productos alimenticios de que ya se disponga o la introducción de alimentos nuevos o poco conocidos.

Impulsaremos campañas de educación para la salud en materia de nutrición, Pero impulsar cambios en los métodos tradicionales de alimentación y mejorar la calidad de nutrición. Simultáneamente implaremos la práctica del deporte, para mejorar la calidad de vida y la prevención de enfermedades.

La malnutrición proteico-calórica ocurre donde la dieta es habitualmente pobre en proteínas, pero que en cambio contiene calorías en cantidades que fluctúan entre una proporción inadecuada y un exceso.

Se hace necesario mejorar e invertir en las capacidades técnicas en salud y nutrición publica, para asegurar conocimientos actualizados sobre los avances científicos, políticas y programas efectivos y estrategias de implementación, monitoreo y evaluación sobre la nutrición de la niñez, y de esta manera crear, consolidar y fortalecer programas sociales de educación, salud y nutrición.

Nos proponemos impulsar un programa nacional de seguridad alimentaria, que permita a las familias ecuatorianas, suficientes alimentos para una vida digna, activa y saludable, garantizando entre otros aspectos, la inmediata disponibilidad de alimentos nutritivamente adecuados y seguros, disponer de dichos alimentos en una forma sostenida y de manera socialmente aceptable, particularmente en aquellas zonas con presencia de desnutrición crónica.

Existen problemas estructurales que se deberán enfrentar, especialmente aquellos referidos a la cultura alimentaria, por lo que se vuelve indispensable el impulso de una campaña nacional de alimentación segura, que vaya más allá de la mera identificación de la canasta básica. Es fundamental transformar y mejorar las prácticas alimentarias urbanas y rurales, para garantizar una población sana en todo el territorio nacional.