POLÍTICA AMBIENTAL, DE CONSERVACIÓN Y USO SUSTENTABLE DE RECURSOS

El mundo se encuentra afectado profundamente por el calentamiento global y la degradación del medio ambiente, lo cual ha puesto en cuestión la propia existencia de la vida en el planeta tierra. Los problemas ambientales han asumido incluso el carácter de tragedias, que ponen en peligro la existencia de todas las formas de vida, incluida la vida humana.

Los avances científicos y tecnológicos de última generación han planteado la identificación y registro científico de estas realidades y las alertas y alternativas para que el planeta tierra no siga ese curso fatal de su autodestrucción. El paradigma del dominio de la naturaleza por el ser humano entró en crisis y se desarrollaron nuevos paradigmas relacionados con la conservación del medio ambiente.

En sintonía con estos principios y teniendo presente la enorme riqueza de nuestra biodiversidad, se plantea impulsar mega proyectos ambientales y de desarrollo sostenible, en armonía con los ciclos naturales y la conservación de la naturaleza, para colocar al Ecuador en la vanguardia de las alternativas de desarrollo sostenible.

Nuestro paradigma del presente y del futuro será la soberanía energética ambientalmente sana, dándole un sentido estratégico a nuestras ventajas comparativas geográfico-ambientales, y asegurando formas de organización social y de reproducción de la vida. Se trata de garantizar la recuperación de la biodiversidad perdida, frenar la erosión y la deforestación, evitar el agotamiento de los recursos renovables, mejorar la calidad del agua y del aire, ser aportantes activos en la regresión del efecto invernadero y de la pérdida de la capa de ozono.

Se deberá impulsar, en consecuencia, un cambio en la cultura de la población en su conjunto, de los actores productivos, del sistema educativo, de los gobiernos locales, de las organizaciones sociales, de los hogares, de los distintos espacios comunitarios y sociales.

Impulsaremos una política de uso intensivo de tecnología limpia en los procesos productivos de mayores impactos ambientales, con estímulos importantes para mejorar su producción y productividad, así como para revertir daños al medio ambiente.

Se llevará a cabo una campaña permanente y de largo plazo, para la siembra masiva de árboles maderables en zonas degradadas, revirtiendo los daños ambientales existentes y previniendo el efecto invernadero. En estas iniciativas se privilegiará la participación de población vulnerable y de escasos recursos.

Llevaremos a cabo programas emblemáticos de conservación y desarrollo sustentable, como la Iniciativa Yasuní, desde una perspectiva de cooperación con los organismos internacionales especializados.

La conservación y el desarrollo sostenible tienen que prestar atención a uno de los factores principales del deterioro ambiental, cual es la pobreza. Se trata de atender las necesidades vitales de las personas pobres y estaremos construyendo soluciones duraderas a los temas ambientales.

Será de vital importancia actualizar las normativas jurídicas para garantizar la protección y restauración de áreas naturales, para conservar e impulsar la biodiversidad, pero en compatibilidad con las necesidades de las comunidades y ciudadanos que habitan en estas áreas.

Ni un solo incendio de bosques provocado por la mano del hombre. Se impulsarán campañas de prevención de incendios forestales, para garantizar su conservación y disfrute.

Hasta el 2030 se desarrollará un proceso sostenido de reconversión del transporte público de carga y de pasajeros, basado en energía no renovable, hacia la movilidad y el transporte masivo con base en energía eléctrica.

Hasta el 2030 todos los municipios tendrán un manejo responsable y ambientalmente sano de aguas servidas y de basura, bajo los criterios de mancomunidades y con programas simultáneos de forestación.