COMUNICACIÓN, NUEVAS TECNOLOGÍAS Y GOBIERNO ELECTRÓNICO

En el año 2016, 11 millones de habitantes en el Ecuador tenían acceso a internet, el 56,87% usaban Tecnologías de Información y Comunicación, y el mayor número de ellos (64,32%) se encontraban en el sector urbano, en tanto el 40,82% estaban en el campo. En el mismo año, el Ecuador registraba un analfabetismo digital del 11,45%. De este porcentaje 21,99% está en el sector rural y 6,85% en el sector urbano. El dato concentra su mayor impacto negativo en el 25,54% de los excluidos, humildes, pobres.

¿Qué son las Tecnologías de la Información y cómo se asociación actualmente al concepto de comunicación? El imparable desarrollo tecnológico está afectando de forma profunda a todas las actividades humanas, tanto en su trabajo y en su ocio como en su forma de relacionarse o de comunicarse. Ese desarrollo tecnológico se basa, fundamentalmente, en las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y está transformando la sociedad de forma radical, como antes lo hicieron otros avances como el fuego, la rueda o la máquina de vapor, la electricidad.

La sociedad camina hacia otra etapa de su desarrollo que muchos expertos denominan la Sociedad de la Información. Esta denominación, hace referencia a que la información de cualquier naturaleza, su generación, su distribución y su uso se han convertido en el eje fundamental de todo lo que hacen los seres humanos. El concepto, a veces se amplía también con la idea de conocimiento: Sociedad de la Información y del Conocimiento.

A partir de la información los seres humanos crean conocimiento, que se difunde y que se puede aprovechar por otros en una espiral de desarrollo y evolución. También hay ciertas connotaciones que hacen que la Sociedad de la Información se asocie con la modernidad.

El Ecuador del 2030 debe fortalecer sus conocimientos ancestrales, socialmente construidos y mantenidos a lo largo de la historia, para producir una simbiosis que aproveche las ventajas competitivas que posee, y expandir su potencial, ante el avance de la globalización.

La Sociedad de la Información trae consigo muchas promesas de beneficios sociales, culturales, de libertad y económicos que la tecnología puede hacer posible. La existencia de redes de comunicación globales (Internet es un claro ejemplo), la creciente disponibilidad de acceso a ellas desde cualquier lugar y a través de múltiples dispositivos, la facilidad para compartir y distribuir contenidos de cualquier naturaleza que inmediatamente se pueden globalizar, están revolucionando el mundo.

El desarrollo de la Sociedad de la Información depende de un marco legal y regulatorio adecuado, que permita la inversión de recursos y el desarrollo de todas las aplicaciones y servicios que hacen posible la nueva etapa de la sociedad.

Debemos superar la “brecha digital”, que divide a los ciudadanos entre los que están conectados a la revolución digital de las TIC, y los que no tienen acceso a los beneficios de las nuevas tecnologías. Esa brecha digital admite muchas variantes y puede ser económica, geográfica, de género, de infraestructura, etc.

Trabajaremos para que la Sociedad de la Información esté centrada en las personas, favorezca la integración, se oriente al desarrollo, la creación, consulta, uso y compartición de la información y el conocimiento, y haga posible que los individuos, las comunidades y los pueblos puedan emplear plenamente sus posibilidades en la promoción del desarrollo sostenible y en la mejora de la calidad de vida.

Muchas personas, sobre todo los más jóvenes, han conocido el mundo digital desde su nacimiento y no conciben otra forma de funcionar y de relacionarse. El estado, los actores políticos, y el conjunto de la sociedad ecuatoriana evidencian una severa dificultad para entender a esta nueva generación sobre la cual descansa el futuro, y con la que en el 2030 el conjunto del país debería estar plenamente “conectado”.

Impulsaremos planes de estudios que vayan más allá del campo universitario y atiendan las demandas de profesionales que se encuentran distantes, la solución a estas demandas implica una virtualización de la universidad, al tiempo que crear ambientes en el campo del ciberespacio, en donde se puedan dar total o parcialmente los mismos procesos de enseñanza, investigación, extensión y gestión que se dan en los ambientes físicos.

En la actualidad, el factor tecnológico es determinante para la competitividad en el mercado nacional e internacional, de allí que para lograr el crecimiento económico, es necesaria la innovación.

Las tecnologías dominantes de una sociedad producen consecuencias sociales que determinan la vida de las personas, por cuanto las innovaciones tecnológicas inducen a los seres humanos a adoptar una nueva forma de vida con valores nuevos. Frente a este panorama, en el Ecuador del 2030, la tecnología asociada a la comunicación y a las nuevas tecnologías de información debe estar asociada a su disponibilidad a lo largo y ancho del país, para contribuir de ese modo al desarrollo humano de los excluidos y a la solución de los grandes problemas sociales de nuestro tiempo: mejorar la educación y la salud, reducir la pobreza, y fortalecer el desarrollo comunitario con equidad y justicia.

Tecnologías y gobierno electrónico

Las tecnologías de información y comunicación son parte de nuestra vida. Resulta natural entonces su aplicación intensiva para fortalecer la gobernabilidad, así como la eficiencia y transparencia de lo público y privado. La visión 2030 apoyada en las TICs, nos permite proyectar un esquema de gobernabilidad que use los recursos e infraestructura del Estado, optimizándolos. Las TICs aplicadas al gobierno, no cambian la esencia del mismo ni el rol que se le asigna a las instituciones por mandato constitucional y legal. Las TICs se aplican para transformar la forma cómo interactúan las Instituciones del Estado y del sector privado entre sí y con los ciudadanos en un ambiente de interrelación y comunicación de múltiples vías.

En un entorno de Gobierno Electrónico, la relación público-privada se especializa, y los funcionarios públicos se constituirían en expertos en cada área de sus funciones; y, los privados se enfocarían en la competitividad sistémica y la productividad con responsabilidad social y fiscal.

Basados en las TICs, la planificación se transforma en una herramienta del plan estratégico nacional que permitirá, aún por diversas vías, tiempos y prioridades de acuerdo a los aspectos políticos que primen, llegar al mismo objetivo: Un país socialmente justo, de oportunidades, participativo, ecológico y feliz.

Con la tecnología adecuada que incluye herramientas para organizar, planificar, decidir, ejecutar y controlar todas las fases de las acciones e interacciones del gobierno con el sector privado y ciudadanía, con la infraestructura necesaria de sistemas de información, bases de datos, redes, comunicaciones y seguridades y fundamentalmente con el talento humano preparado, el Estado funcionará como un conjunto de instituciones estatales, empresas y ciudadanía, que tendrán capacidad propia modular y funcional, y que se juntarán para actuar integradas y articuladas por las prioridades nacionales, las demandas ciudadanas y la visión del Ecuador que queremos.

El Estado asegurara la eficiente implementación de las herramientas tecnológicas que permitan una real gobernanza en los diferentes ámbitos, de la gestión e interacción público, privada y ciudadana, en lo político, administrativo y operativo, contribuyendo así a la optimización de las funciones del Estado y a la consecución de capacidades relevantes de la ciudadanía para aportar a la gobernabilidad con corresponsabilidad, en beneficio del fortalecimiento de la democracia, con más democracia, desarrollando acciones hacia:

– Capacidad real de elegir y ser elegido con garantía de respeto a sus decisiones, apertura de participación y rendición de cuentas. – Posibilidad de decidir en tiempo real sobre los temas que afectan a los ciudadanos, reemplazando a los representantes con el ejercicio ciudadano directo en la toma de decisiones informadas y responsables, respaldadas por alternativas técnicamente fundamentadas por un servicio público de calidad. – Control social simple de lo público y privado con evaluación de información, cruce de datos a todo nivel, para detectar posibles anomalías y acciones preventivas y correctivas inmediatas. – Eficiencia en la toma de decisiones con apoyo de sistemas como Inteligencia Artificial hoy ya presentes en todo nivel y sector. – Reducción de costos del ejercicio público por la optimización de funciones, de concentración y descentralización. El trabajo con normas para las adquisiciones de productos y servicios y la especialización de los funcionarios públicos en todo nivel. – Estudios de mercado reales y fundamentados para las decisiones de producción, empleo, especialización académica, niveles, tipos y metodologías de enseñanza. – Rendiciones de cuentas efectivas para los dignatarios electos con libre acceso a toda información.

Debemos apropiarnos de esta revolución tecnológica con sistemas eficientes, transparentes y sustentables, consolidando la nueva gestación democrática del país; con potencial tecnológico en el desarrollo de nuevas profesiones y con políticas sustentables de inversión en talento humano con visión a futuro, 2030; con capacidad plena de tecnologías especializadas con operatividad en todos los niveles, sectores y áreas, con sistemas apropiados, y con información actualizada y compartida y con una ciudadanía empoderada, por lo que la toma de decisiones es más confiable, rastreable y medible en sus efectos.

La Tecnología ahora y en el futuro es la base de la toma de decisiones inteligentes; y la primer decisión inteligente es adoptar su uso integral, articulador, e intensivo. Somos parte del futuro

que estamos construyendo, optimizando la aplicación efectiva de las innovaciones tecnológicas y los sistemas informáticos hacia la construcción del Ecuador 2030.

En la era de la Inteligencia Artificial y el Internet, se debe responder en tiempo real a las necesidades públicas, para mejorar la vida de los ciudadanos y el desarrollo de políticas públicas informadas desde matrices basadas en retroalimentación en tiempo real. Estos son los desafíos para que la tecnología genere valor en la economía digital del 2030.