DEPORTES Y RECREACIÓN

En el Ecuador la visión de la educación física, los deportes y la recreación hacia el año 2030 debe dar un giro de 180 grados en relación a lo que hemos vivido hasta ahora. Deberíamos eliminar la práctica nociva del no fomento y no financiación adecuada a la creación de un sistema deportivo, que nos permita aspirar a un mundo lleno de retos y oportunidades. En el que la actividad física, los deportes y la recreación, sean factores sociales, económicos y políticos importantes que influyan transversalmente en el desarrollo del país.

La actividad física se proyecta en una perspectiva de prevención de salud que genera equilibrio en el ser humano y armonía en la sociedad. Debemos caminar hacia un horizonte donde la actividad física se convierta en la estrategia fundamental de prevención de salud, que genere equilibrio dentro del ser humano y armonía en la sociedad.

Estudios realizados por la OMS afirman que al 2030, aumentarán las muertes ocasionadas por enfermedades cardiovasculares aumentaran de 17 a 25 millones. El objetivo al 2030 es crear programas locales que no generen costos elevados al Estado, asequibles a toda la población que sean divertidos que aporten a la sociabilidad de los participantes posicionando el concepto que la actividad física será la forma más económica de hacer salud pública.

Desde esa perspectiva, se plantea la construcción de un nuevo sistema deportivo nacional eficiente, con una administración transparente que asegure el derecho fundamental de los ciudadanos al acceso al deporte, integrando a organizaciones locales que generen oportunidades integrales como son la producción, el empleo, la capacitación e investigación. Se impulsarán estrategias que recuperen la dignidad del deportista en todas sus representaciones como un sujeto de derechos e inversión económica, para que la práctica deportiva se masifique en función de constituirse en la complementariedad de la salud, bienestar, empleo y desarrollo de la ciudadanía ecuatoriana.

Se fomentará una educación en donde los estudiantes de todos los niveles, así como sus padres, incorporen actividades deportivas beneficiosas para su desarrollo integral y donde puedan discriminar las prácticas físicas que son significativas y beneficiosas para su vida, más allá de los modelos que nos impone el mundo.

El Estado asumirá el rol cultural, histórico, político y social que tiene la educación física. Para el 2030 queremos una sociedad donde los niños, jóvenes adultos, adultos mayores y personas con discapacidad tengan conciencia, sean auténticos, y vean a la educación física como base de la libertad y el desarrollo del ser humano.

Se generarán alternativas creativas e innovadoras de recreación física con espacios apropiados por y con los ciudadanos, a servicio fundamentalmente a la niñez, juventud y demás grupos humanos, propiciando la intervención psicosocial, y la interacción intergeneracional saludable, que se apliquen además como mecanismos de prevención y protección ante eventos sociales o naturales de crisis o hacia las tendencias tecnológicas mundial que para el año 2030, proyecta a las nuevas tecnologías y redes sociales a ser utilizadas preferencialmente en el tiempo libre por sobre las actividades físicas que generan una interacción social (especialmente las familiares).

Al 2030, el deporte, la recreación y la actividad física, mejorarán la calidad de vida del ecuatoriano en todas sus edades. El deporte florecerá como una estrategia principal del desarrollo integral, principalmente para las poblaciones más vulnerables del Ecuador, proporcionándoles oportunidades de acceso a actividades recreativas, salud, educación y empleo.

Nos proponemos interiorizar en los ecuatorianos el gusto por recrearse, tanto en áreas urbanas, suburbanas, rurales como el amor y protección a la naturaleza y a su medio ambiente, garantizando el cuidado de los espacios públicos desde su territorialidad. En este propósito, el rol de los medios de comunicación se constituye como uno de los principales promotores del buen uso del tiempo libre y del uso del espacio público.

Se trata de impulsar actividades física sustentables para garantizar la constante investigación y métodos de evaluación para diversificar nuevas alternativas innovadoras de recreación para impulsar las respectivas prácticas del deporte rescatando y masificando asimismo, los juegos tradicionales y autóctonos. Así se fortalecerá nuestra identidad nacional, que a la vez evitara el sedentarismo y creara el hábito de la actividad física.