PRODUCCIÓN AGROPECUARIA, AGROINDUSTRIA, PESCA Y ACUACULTURA

El sector agrícola ha sido rezagado, pese a que la agricultura constituye entre el 8 -12% del PIB en el Ecuador, por lo tanto, se convierte en una eje vital de la economía, que genera miles de puestos de trabajo. De ahí la premura de un cambio estructural de la política agropecuaria ecuatoriana que genere un desarrollo sostenible en el área social, económica y ambiental.

Nos proponemos generar un cambio a la política agraria, direccionándolo hacia un esquema agrícola inclusivo y solidario, agro-industrial, técnico e innovador, que permita una comercialización adecuada para abastecer el consumo de alimentos básicos en el mercado interno y externo, incidiendo en la reducción de la migración del campesino a la ciudad y evitando grandes cinturones de miseria.

Debemos resolver los problemas estructurales en el sector de la agricultura, dejando atrás el viejo modelo primario, revalorizando al productor campesino y reposicionando la agricultura con altos valores agregados.

Promoveremos y estableceremos como política pública la investigación, la transferencia tecnológica, la capacitación y el extensionismo agrícola, garantizando el fortalecimiento de Agrocalidad y del INIAP, creando mejoras a la ley de semillas y a ley de seguridad y soberanía alimentaria, reduciendo costos de insumos importados y fomentando la producción de fertilizantes minerales, insecticidas, herbicidas y fungicidas amigables con el medio ambiente.

Impulsaremos la creación de una gran capacidad de almacenamiento que garantice la comercialización y la estabilidad de precios de los productos de ciclo corto, dando seguridad económica al productor nacional y garantizando la seguridad alimentaria de la población.

Se fomentará la creación de líneas de crédito para el financiamiento del sector agropecuario con intereses bajos y a largo plazo, que garanticen la seguridad agroalimentaria y de exportación, fortaleciendo la economía del sector mediante el fortalecimiento de BanEcuador, la tecnificación del sector agrícola con maquinaria adecuada, la implementación de sistema de riego y la implementación de Biotecnología.

Fomentaremos la investigación y el asesoramiento técnico que contribuye a mejorar la productividad y competitividad de nuestros agricultores, recuperando la figura del extensionista rural, fomentando la transferencia tecnológica a los agricultores, garantizando el financiamiento de la producción agropecuaria con tasas blandas y a largo plazo, construyendo un sistema nacional de almacenamiento y comercialización de productos agrícolas con valores agregados, abriendo nuevos mercados a nivel mundial e incrementando las exportaciones de los productos agrícolas ecuatorianos. Tenemos que pasar de ser el país del banano al país de las frutas.

Se identificará una lista de productos emblemáticos de la producción agropecuaria con valor agregado, que sean un estímulo para todos los productores, que promuevan transferencia tecnológica y que mejoren las cadenas productivas y de comercialización.

El nuevo escenario internacional y su perspectiva de mediano y largo plazo replantea el papel de la agricultura en los objetivos de desarrollo nacional, formulando políticas públicas en el sector agrícola, que integren los procesos productivos de nuestro país, convirtiéndose en eje dinamizador y articulador para combatir la pobreza rural y el mayor generador de plazas de trabajo, al mismo tiempo tornándose una herramienta que coadyuve a garantizar la seguridad alimentaria de las presentes y futuras generaciones.

En el 2030, el sector agropecuario será la base del ingreso de divisas superando los ingresos por concepto de exportaciones petroleras, garantizando la economía ecuatoriana y permitiendo a los sectores agrícolas e industriales del país superar sus expectativas de crecimiento planificado para la década.

Apostamos a la producción limpia con productos orgánicos, industrias limpias, lo que vendría a ser el valor agregado para nuestras exportaciones. Este deberá ser el principal sello de identidad productiva y de marca mundial. Hacia allá deberán orientarse nuestros esfuerzos.

Así como nos posicionamos en el mundo con la Feria Mundial del Banano, se impulsarán iniciativas similares para las frutas exóticas del Ecuador, darles valor agregado y convertirlas en productos finales, tales como compotas, mermeladas, manjares, salsas, jugos, licores, entre otras.